El Problema


Ingeniero civil se opone al Megaproyecto vial

JOSÉ MAURICIO JARAMILLO VELÁSQUEZ, director de la Corporación de Artes y Oficios de Santa Elena, Arcadia; director del grupo de teatro juvenil, integrante del “Movimiento Comunitario por el Agua y por la Vida: No al Túnel de Oriente”, creado por las organizaciones sociales y varias personas comprometidas con el medio ambiente e ingeniero civil de profesión.

El ingeniero civil Mauricio Jaramillo expone su criterio en la Audiencia Pública en el Auditorio de CORNARE

“Llevo más de 11 años luchando por sacar adelante la idea de parar una obra que no sólo no necesita la región, desde el punto de vista de la malla vial, sino que urge detenerla en tanto el deterioro ambiental que se avecina así lo amerita" elementos de análisis propios de una persona que no sólo analiza la potencial obra con el corazón de un ambientalista, sino que le ha puesto la ciencia para entender todo lo que se mueve en el centro de este megaproyecto.

Ingeniero de la Universidad de Medellín, artista e impulsor del arte en las instituciones educativas del corregimiento de Santa Elena y humanista por convencimiento, es uno de los líderes que busca afanosamente que “el municipio y la región se concientice de todos los elementos vacuos y peligrosos que alberga en su seno, el esperpento jurídico, ambiental y social que le dio vía libre en 1997, cuando fungía como gobernador Álvaro Uribe Velez"



Mauricio insiste en detener este megaproyecto debido a que pasara por debajo de Santa Elena por la cual él siente un gran cariño, es una zona declarada junto a los silleteros y la Feria de las Flores, como patrimonio cultural de la nación, por la ley 838 de 2003; de una periferia aproximada de 74 kilómetros, con una población cercana a los 14.000 habitantes y especializada en agricultura y turismo. Además, de secciones de territorio aledaños a esta y pertenecientes a los municipios de Guarne, Rionegro y Envigado, de tal forma que se podría hablar de una afectación cercana a 110kilómetros, o sea a 110.000 hectáreas.


¿Cuál es la mayor preocupación o el mayor impacto que traería consigo el Túnel Aburra- Oriente para la comunidad de Santa Elena y por la que todas las organizaciones ambientales están luchando en su contra?
 “En el único estudio de impacto ambiental que se ha hecho hasta la fecha, hecho por la firma Integral S.A. en el año 2009, muestra  33 impactos negativos entre los que se destacan: generación de expectativas, el cual obtuvo un puntaje de  20.736, la probabilidad de la ocurrencia del impacto, la magnitud del deterioro, la duración de la condición alterada y el tipo de impacto. Le sigue el cambio en la disponibilidad de aguas superficiales y subterráneas con un puntaje de 13824”. 

¿Cuando se refiere a la generación de expectativas qué significa esto y  cómo afectará a la comunidad de Santa Elena o a la comunidad en general?

La población va a sufrir un deterioro en la cotidianidad, por las expectativas creadas por la obra, puesto que están en juego múltiples factores sociales y económicos, tales como el ingreso, el valor de la propiedad, la tenencia de la tierra, la actividad económica, la firmeza del territorio, la seguridad, etc., y, además, se le suma el cambio en la disponibilidad de aguas superficiales y subterráneas, lo cual significa que el túnel se convierte en una amenaza a los múltiples nacimientos de agua, a las aguas superficiales y a los acuíferos, pudiendo llevar a cambios drásticos en el nivel freático, pues en el punto del túnel la presión hidrostática es cero, lo cual significa que por ley hidráulica las aguas espontáneamente viajan hacia él y, por tanto, generaría la pérdida de múltiples quebradas, hundimientos de tierras con todo lo que eso significa para las viviendas y,  por ende, se perderían para siempre parte importante de la fauna y la flora locales.”


¿Qué es el nivel  freático, cuál es la importancia de este y cuáles serían los cambios que el Túnel provocaría a este?
“La capa de agua que está antes de la superficie es el nivel freático, es la que le da vida a la tierra. Si vos buscas el nivel freático en una población desértica, hay que excavar posos de hasta 10 metros, acá en Santa Elena está a cinco o diez centímetros. Al hacer el Túnel el nivel freático puede bajar hasta 180 metros en algunos puntos”


Es claro que a usted lo preocupan dos de los 33 temas desfavorables. El primero es la pérdida de agua y el segundo son las fallas geológicas ¿Nos podría explicar un poco más sobre estos dos temas?

“Para explicarles, usaré una técnica a la que denomino física elemental. Las montañas tienen unas presiones que las mantienen en su forma original y si se les abre un hueco, esas presiones se concentran en él. Como el agua es muy facilista, siempre corre hacia donde es más fácil. Entonces el Túnel obra como un drenaje natural y las aguas fluyen hacia donde se hizo la baja de presión”.

¿A qué otros impactos le teme la comunidad de Santa Elena producto de la construcción del  Túnel?

“A las voladuras y a los  daños que estas pueden traer, porque el Túnel no se va a hacer con los métodos modernos de construcción de túneles europeos, o sea con perforadoras. Entonces, una montaña como la de Santa Elena, donde tenemos cinco fallas geológicas, tres lineamientos de falla, o sea, tres puntos donde puede haber falla, será muy vulnerable a cuatro años de voladuras con dinamita.
Tenemos una serie de características que nos están diciendo a ojos vistos que eso es un peligro, las vías Santa Elena y Las Palmas son muestra de los graves problemas geológicos de las laderas orientales de Medellín. Esto es una tragedia avisada y lo dice el estudio ambiental.”


¿Qué participación ha tenido la comunidad de Santa Elena frente a la construcción del Túnel?

“La comunidad nunca ha sido consultada sobre la obra. Hace 10 años se hicieron unas audiencias, donde menos que socializar y concertar, se nos informó que se iba a hacer el proyecto. El 5 de mayo de 2001, el gobernador Guillermo Gaviria instaló las mesas de trabajo regionales como mecanismos de participación ciudadana para responder las dudas, preguntas e inquietudes de la comunidad respecto de la viabilidad de la obra. Allí, participó una parte de la comunidad del Oriente, aturdida tanto por la falta de información como por la ausencia de un empoderamiento real al sentir que tenían voz pero ausencia de voto.
La comunidad no está en contra del Túnel, solo que creen que se deberían buscar otras alternativas, porque la única que le gustó a la Gobernación es la que cruza diagonalmente todo Santa Elena por debajo.”


¿Qué acciones legales ha tomado la comunidad o las organizaciones ambientales para detener la construcción de este megaproyecto?

“En 2003 la Corporación Región, junto a otras organizaciones, demandaron a Cornare por darle irregularmente la licencia ambiental a la concesión Túnel Aburra- Oriente.”


¿Por qué dice usted que este proceso se dio de manera irregular?

“Según la Ley 99 de 1993, a la Corporación Autónoma se le debe entregar un diagnóstico ambiental con cinco o seis alternativas de construcción del proyecto, con diferentes trazados y que a cada una se le haga un estudio de impacto ambiental para elegir la menos dañina para el territorio. La Gobernación tenía solo tres alternativas, pero aún así solo entregó una a Cornare, que alegando una orden del Ministerio del Medio Ambiente, concedió a esa única propuesta la licencia ambiental.”


¿Cómo ha sido el proceso de la demanda entablada a Cornare?

“En 2009, después de seis años de proceso, el Tribunal Administrativo de Antioquia falló a favor de la Corporación Región, anulando la licencia, pero extrañamente Cornare impugnó el fallo ante el Concejo de Estado. El magistrado ponente fue Marco Antonio Velilla, ternado en 2009 por el entonces presidente Álvaro Uribe a Fiscal General de la Nación. Alegando fallas de procedimiento, el Consejo de Estado anuló el fallo del Tribunal Administrativo de Antioquia. Como el caso no se consideró juzgado, las organizaciones sociales volvieron a demandar en junio 2011 y se recogieron firmas para entablar una acción popular en contra del proyecto.”


Se dice que la licencia que Cornare otorgó para este proyecto ha perdido validez ¿usted nos podría decir por qué?

“A la fecha el trazado original por el cual Cornare aprobó la licencia fue cambiado, pues ahora se pretende iniciar con un pequeño túnel de 786 metros, que pasa por debajo del Seminario de las Palmas y terminaría en la Bocana, en la vía a Santa Elena. Anteriormente no se tenía trazado ningún túnel previo y el inicio de la obra sería mucho más abajo del Seminario. Es de lógica que si se aprueba una licencia sobre la base de un trazado y éste posteriormente se cambia, pues la licencia anterior pierde validez.”



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